Hecha desde la experiencia y profesión
Todo lo que hacemos empieza con el porqué
Después de años de querer conseguir un resultado físico y mental sin tener resultados, me di cuenta que era lo que me estaba frenando a mi y a mis pacientes: la propia cabeza y los pensamientos.
Después de escuchar mil historias de experiencias terribles con nutricionistas, miedos, restricciones innecesarias y sufrimiento para llegar a un objetivo físico, cree una guía de vuelta a vos, para generar cambios que sean sostenibles y que se alineen a vos, y no vos al objetivo.
Una guía sin directivas, sin dietas extremas, sino herramientas para hacer el cambio de hábitos mas sostenible y entender por que lo estas haciendo. Hábitos que no tienen que ver con restringirte ni sufrir, sino sentirte bien y disfrutar el proceso.
Si estas acá es porque algo te llama a querer cambiar desde un lugar diferente, es porque algo en vos te dice que el camino a mejorar tu físico y tus hábitos no es desde el sufrimiento, ni desde la culpa, o la comparación, sino que te mueve algo mas: algo en vos se quiere sentir bien completa, en paz.
Agradecete por darte ese lugar, date ese regalo. Te juro que vale la pena
Esta guía es para vos si:
Ya que cansaste de dietas estrictas que no podés seguir.
Queres tener herramientas para sostener un cambio.
Queres mejorar tu relación con tu cuerpo y con la comida.
Queres mejorar tu energía y autoestima.
Tenes hábitos saludables pero no ves el cambio y te seguís sintiendo igual.
Todo lo que hacemos empieza con el porqué
Para cualquier persona que quiera mejorar sus hábitos desde un enfoque simple, flexible y realista, sin dietas estrictas ni procesos extremos.
Tenes 7 dias para probarla, si no te sentis acompañado o no es lo que esperabas, te devolvemos el dinero.
No. Es una guía práctica para ayudarte a construir hábitos que puedas sostener a largo plazo, sin prohibiciones.
Depende de cada persona, pero en general, al aplicar las herramientas desde la primera semana ya se notan cambios en energía, claridad y organización.
Puede ayudar indirectamente si tu objetivo es ese, ya que mejora tus hábitos, organización y relación con la comida. Pero no es una dieta ni un plan de déficit calórico.